20/2/10

Tradiciones de Ahlul Bait para revivir los corazones(I)


En esta sección hemos publicado las primeras 30 tradiciones del libro "Un Ramo de Flores del Jardin de las Tradiciones del Profeta y Ahlul Bait", traducido al español por el Sheij Feisal Morhell.Las tradiciones tratan de:
-Conocer a Dios, Su grandeza y su Gracia,
-La oración y sus efectos,y
-la oración de la noche.


Conocer a Dios, Su Grandeza y Su Gracia

1- Dijo el Mensajero de Dios (BP):
¡Oh, gente! Por cierto que no habrá profeta después de mí, ni habrá comunidad después de la vuestra, así pues, estad atentos y adorad a vuestro Señor, rezad vuestras cinco oraciones, ayunad vuestro mes (de Ramadán), peregrinad hacia la Casa de vuestro Señor, dad el zakat (el gravamen religioso) de vuestros bienes a fin de purificar vuestra alma, y obedeced a los dotados de autoridad entre vosotros; de esa manera ingresaréis al Paraíso de vuestro Señor.
Al-Jisâl, p.322

2- Dijo el Imam Amîr Al-Mu’minîn ‘Alî (P):
Bienaventurado es aquel que consagra a Dios su trabajo, su conocimiento, su amor, su
aborrecimiento, su acción de tomar y de dejar de lado, sus palabras, su silencio, su accionar y sus dichos.
Bihâr Al-Anwâr, t.77, p.289

3- Dijo Fâtimah Az-Zahrâ’ (P):
Dios dispuso la fe como purificación para vuestros corazones de la vileza de la idolatría, el rezo como forma de repeler la soberbia, el diezmo como purificación de vuestras almas e incremento de vuestras gracias, el ayuno como consolidación de la sinceridad, la peregrinación como exaltadora de la religión, la justicia para armonizar los corazones, la obediencia a Ahl-ul Bait como orden para la comunidad, nuestro imamato como salvaguarda de la diversificación, el yihad como grandeza para el Islam, la paciencia como ayuda hasta que llegue la recompensa, encomendar el bien como beneficio general, el bien para con los padres como refugio de la cólera divina, la unión entre parientes como medio para alargar la vida y aumentar el número de individuos, el talión para evitar el derramamiento de sangre, el cumplimiento de las promesas para que se manifieste el perdón, la honradez en dar el peso y la medida para evitar el menoscabo, la prohibición de tomar embriagantes como forma de alejar lo abominable e impuro, el impedimento de la acusación contra las mujeres castas como velo contra la maldición, y el alejamiento de las posesiones de las personas como respuesta a la honestidad. Dios prohibió el politeísmo para que fuera testimoniada Su Unicidad en el señorío. ¡Temed a Dios de la forma en que se debe, y no muráis sin que seáis musulmanes! ¡Obedeced a Dios en aquello que os ha
ordenado y prohibido, ya que solo temen a Dios, de entre Sus siervos, quienes tienen
conocimiento!
Balâgât An-Nisâ de Ibn Taîfûr, p.12

4- Dijo el Imam As-Sayyâd (P):
La alabanza sea para Dios y la alabanza es Su derecho, una alabanza tal como es acreedor a ello, una alabanza abundante; en Él me amparo de la maldad de las pasiones de mi alma, que en verdad que el alma es propensa al mal, excepto aquella de la cual mi Señor se apiada. Me amparo en Él de la maldad del demonio quien me incrementa pecados a los que ya tengo, y mediante Suyo rehuyo de todo arrogante pecador, de todo soberano tirano y todo enemigo poderoso.
¡Dios mío! Disponme entre los de Tu ejército, que por cierto que los de Tu ejército son los victoriosos; disponme entre los de Tu partido, que ciertamente que los de Tu partido son los vencedores; y disponme entre Tus amigos que por cierto que Tus amigos no tendrán temor ni se atribularán.
¡Dios mío! Enmienda mi religión puesto que en la misma se encuentra la inmunidad de mis asuntos, corrige mi vida en lo relacionado al más allá puesto que ahí se encuentra la morada de mi permanencia, y es ahí donde se encuentra mi escape de la compañía de los viles.
Dispón la vida para mí como medio para incrementar en cada acto bueno, y la muerte como medio para aliviarme de todo acto malo.
¡Dios mío! Bendice a Muhammad, el sello de los profetas, quien completó el número de los mensajeros; asimismo bendice a los excelentes y puros de su familia y a los distinguidos de entre sus compañeros, y otórgame tres cosas: no dejes en mí ningún pecado que no hayas perdonado, ni aflicción que no hayas alejado, ni enemigo que no hayas repelido…
Bihâr Al-Anwâr, t.90, p.187; y Mulhaqât As-Sahîfat As-Sayyadîiah, p.572

4- Dijo el Imam Amîr Al-Mu’minîn ‘Alî (P):
Inferir la majestuosidad del Creador hace que las criaturas te parezcan insignificantes.
Nahy Al-Balâgah, Sección de las máximas, p.129

5- Dijo el Imam Ya‘far As-Sâdiq (P):
El corazón es el recinto sagrado de Dios, así pues, no alojes en el recinto sagrado de Dios a otro fuera de Él.
Bihâr Al-Anwâr, t.70, p.25

6- Dijo el Imam Ya‘far As-Sâdiq (P):
Nuestros seguidores son aquellos que, cuando se quedan a solas recuerdan a Dios
abundantemente. (Esto es, que en la soledad, cuando no hay nada que les impida cometer pecado, el recuerdo de Dios les aparta del mismo).
Bihâr Al-Anwâr, t.93, p.162

7- Dijo el Imam Muhammad Al-Bâqir (P):
¡Juro por Dios, que Él no quiere de la gente sino que posean dos virtudes: que Le
reconozcan las mercedes, de forma que las incremente, y que Le reconozcan los pecados de manera que se los perdone!
Al-Kâfî, t.2, p.426.

8- Dijo el Imam Al-Husain (P):
Por cierto que Dios, engrandecida sea Su mención, no creó a los siervos sino para que Le conozcan, y cuando éstos Le conocen Le adoran, y cuando Le adoran, mediante su adoración se ven innecesitados de la adoración de otro fuera de Él.
Safînat Al-Bihâr, t.2, p.180

9- Dijo el Imam ‘Alî Ibn Al-Husain (P):
Se salva de la aniquilación el creyente que se encuentra entre tres cualidades: el testimonio de que no hay divinidad más que Dios, Único y sin asociado; la intercesión del Mensajero de Dios (BP); y la amplitud de la misericordia de Dios.

La oración y sus efectos

10- Dijo el Profeta (P):
No es de mí quien menosprecia su oración, y no vendrá hacia mí en la fuente (de Kauzar en el paraíso), ¡por Dios que no! (o sea que, mientras que los bienhechores de la comunidad serán objeto del favor y la indulgencia del Profeta, éste no lo será y no se considerará como parte de su comunidad).
Man lâ Îahduruh Al-Faqîh, t.1, p.206.

11- Dijo el Imam Ya‘far As-Sâdiq (P):
Si ante a la puerta de uno de vosotros hubiera un río y se bañara en el mismo todos los días cinco veces, ¿acaso quedaría algo de suciedad en su cuerpo? Ciertamente que el ejemplo de la oración es como el del río que purifica, de manera que cada vez que reza una oración ello conforma una expiación de sus pecados, salvo aquel pecado que le hace salir de la fe y que reside en él.
Bihâr Al-Anwâr, t.82, p.236.

12- Dijo el Profeta (BP):
Una oración de las prescritas, para Dios equivale a mil peregrinaciones mayores (hayy) y mil peregrinaciones menores (‘umrah) aprobadas y aceptadas.
Bihâr Al-Anwâr, t.99, p.14

13- Dijo el Profeta (BP):
No arruinéis vuestra oración (al no observar su correcta realización), puesto que quien arruina su oración será resucitado junto a Qârûn y a Hâmân, y será un derecho de Dios introducirle en el fuego junto a los hipócritas.
Bihâr Al-Anwâr, t.83, p.14

14- Dijo el Mensajero de Dios (BP):
Cuando realices una oración, hazla como si fuera la última de alguien que se está
despidiendo de este mundo (o sea, rezar con la mayor concentración, como la oración que haría alguien antes de ser ejecutado).
Bihâr Al-Anwâr, t.69, p.408

15- Dijo el Imam Amîr Al-Mu’minîn ‘Alî (P):
Si la persona que se encuentra rezando supiera la misericordia que le está cubriendo, no
levantaría su cabeza de la prosternación.
Tasnîf Gurar Al-Hikam, p.175

16- Dijo el Imam Al-Bâqir (P):
Lo primero que se le computa al siervo es la oración, y si la misma es aceptada es aceptado
lo demás (y si no es así el resto de sus acciones no le ocasionarán beneficio alguno).
Bihâr Al-Anwâr, t.7, p.267

17-Por cierto que nuestra intercesión no alcanzará a quien desatienda la oración.
Bihâr Al-Anwâr, t.82, p.236

18- Dijo el Imam Muhammad Al-Bâqir (P):
Hay diez cosas que, si Dios encuentra a alguien con las mismas, éste entrará al Paraíso:
1. El testimonio de que no hay divinidad más que Dios,
2. que Muhammad es el Mensajero de Dios,
3. el reconocimiento de lo que ha venido de parte de Dios, Imponente Majestuoso,
4. la realización de la oración,
5. dar el zakât,
6. ayunar en el mes de Ramadán,
7. peregrinar a la Casa de Dios,
8. amar a los amigos de Dios,
9. desentenderse de los enemigos de Dios,
10.y abstenerse de todo embriagante.
Al-Jisâl, p.432.

19-Dijo el Imam Amîr Al-Mu’minîn ‘Alî (P):
La oración es la ofrenda de todo timorato; la peregrinación es la lucha sagrada de todo
débil; cada cosa tiene una purificación y la purificación del cuerpo es el ayuno; y la lucha
santa de la mujer es ser buena esposa.
Nahy Al-Balâgah, Sección de las máximas, p.136.


20- Dijo el Mensajero de Dios (BP):
No hay noche sin que el ángel de la muerte proclame: “¡Oh, gente de los sepulcros! ¿A quien envidiáis hoy luego de haber visto claramente lo que es el más allá?”. Ellos responden: “Envidiamos a los creyentes en sus mezquitas, puesto que ellos rezan y nosotros no rezamos; ellos dan el zakât y nosotros no lo hacemos; ellos ayunan en el mes de Ramadán y nosotros no ayunamos; ellos dan limosna con lo que les sobra luego de cubrir los gastos de su familia, mientras que nosotros no damos limosna…”.
Irshâd Al-Qulûb, p.53

21- Dijo el Mensajero de Dios (BP):
Escuché a alguien proclamar en la presencia de cada oración, que decía: “¡Oh, hijos de Adán! Levantaos y apagad de vosotros lo que encendisteis sobre vosotros mismos”.
Mustadrak Al-Wasâ’il, t.3, p.102

22- Dijo el Mensajero de Dios (BP):
Observad las oraciones, que por cierto que Dios, Exaltado y Engrandecido Sea, cuando
acontezca el día de la Resurrección requerirá al siervo, y lo primero que le preguntará es respecto a la oración, y si las presenta completas (será bienaventurado), y si no es así, será arrojado al fuego.
Bihâr Al-Anwâr, t.82, 202.

23- De Abû Basîr que dijo:
“Fui a ver a Umm Hamîdah para darle el pésame por (el fallecimiento de) Abû ‘Abdul·lah (el Imam Ya‘far As-Sâdiq, con él sea la paz), entonces ella lloró y yo lloré a causa de su llanto; luego dijo: ¡Oh, Abû Muhammad! Si hubieras visto a Abû ‘Abdul·lah (P) ante la muerte hubieras visto algo sorprendente: abrió sus ojos, luego dijo: “Reunid a todo aquel con el cual yo tenga lazos de parentesco”. Ella dijo: No dejamos a nadie sin reunirle, luego él les miró y a continuación dijo: “Por cierto que nuestra intercesión no alcanzará a quien desatienda la oración.”
Wasâ’il Ash-Shî‘ah, t.4, p.26.

24- Dijo el Mensajero de Dios (BP):
Realizar la adoración mientras se consume lo ilícito es como construir sobre la arena.
Bihâr Al-Anwâr, t.84, p.258.

La oración de la noche

25- Dijo el Mensajero de Dios (BP):
La nobleza del creyente está en levantarse a la noche (a rezar) y su grandeza está en no necesitar de la gente.
Bihâr Al-Anwâr, t.77, p.20.

26- Dijo el Imam Amîr Al-Mu’minîn ‘Alî (P):
Quien duerme en demasía durante la noche, se ve privado de una acción tal que no puede realizar durante el día.
Gurar Al-Hikam, p.289

27- Dijo el Imam As-Sâdiq (P):
Cuando Dios, Imponente y Majestuoso, se dirigió a Moisés el hijo de ‘Imrân (P), le dijo:
“¡Oh, hijo de ‘Imrân! Miente aquel que pretende amarme y cuando lo cubre la noche se
duerme olvidándome.”
Bihâr Al-Anwâr, t.13, p.329.

28- Dijo el Imam As-Sâdiq (P):
No dejes de lado la acción de levantarte a la noche, ya que en verdad que es burlado quien se ha privado de levantarse a la noche.
Bihâr Al-Anwâr, t.83, p.127.

29- Se narró de Abû ‘Abdul·lah (el Imam As-Sâdiq, con él sea la paz) que dijo:
Dijo el Mensajero de Dios (BP) a Gabriel (P): “¡Sermonéame!”. Éste dijo: “¡Oh,
Muhammad! Vive lo que quieras que en verdad que ya estás muerto, desea lo que quieras que en verdad que terminarás separándote de ello, haz lo que quieras que en verdad que te encontrarás con ello mismo. La nobleza del creyente está en su rezo por la noche, y su grandeza en abstenerse de los bienes de la gente.”
Al-Jisâl, p.72.

30- Dijo el Imam As-Sâdiq (P):
Hay tres cosas que conforman un orgullo para el creyente, y su ornamento en la vida
mundanal y en la del más allá: El rezo al final de la noche, no esperar nada de lo que posee la gente, y la wilâiah (disponerse bajo la supremacía) de un Imam de la familia de Muhammad.
Bihâr Al-Anwâr, t.75, p.107.

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